"Una leyenda del oeste americano: Doc Holliday"


Os escribo en esta ocasión de uno de mis héroes favoritos. No es conocido para el gran público pese a que parte de su vida ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones interpretado por grandes actores como Kirk Duglas o Val Kilmer. Su nombre era John Henry Holliday. Nació el 14 de agosto de 1851, en Griffin, Georgia. Su madre murió a causa de la tuberculosis, enfermedad que lo perseguirá durante toda su vida, él contaba para aquel entonces con 15 años.

En 1870 marcha a Filadelfia para estudiar dentista, recibiendo el grado de Doctor de cirugía dental en Pennsylvania. Abriría un consultorio en la ciudad de Atlanta. Considerado por sus compañeros de profesión como uno de los mejores en su profesión recibirá un duro revés: los médicos diagnostican a John tuberculosis, y está en una fase avanzada, le afirman que no llegará a los 30. Decide trasladarse a un clima más propicio para aguantar su enfermedad, Texas. Pero el agravamiento de su enfermedad le obliga a dejar su profesión, debido a que solía toser demasiado en presencia de los pacientes. No obstante en el “viejo oeste” encontrará otras ocupaciones: mujeres y juego. John “Doc” Holliday se convertirá en poco tiempo en un jugador de cartas de primera, y en un “semental”. Con todo, se tendrá que habituar al manejo de las armas de fuego, el oeste americano hace que Doc Holliday vaya adquiriendo una gran pericia en el uso de los revólveres.

La leyenda de Holliday comienza cuando en una refriega en un Saloon, acaba sesgando la vida de un pistolero, lo que le obliga a huir de Dallas. Había muerto el médico para dar paso a la leyenda…

Doc Holliday conocerá a Wyatt Earp en 1875 en Deadwood. Será el principio de una amistad forjada a plomo. Wyatt era conocido por imponer la ley con dureza en pueblos sin ley. La vida los reúne en Tombstone. Allí Wyatt junto a sus hermanos Virgil y Morgan Earp imponían la ley. Doc Holliday les ayudaba en ocasiones. Estos cuatro personajes pasarían a la historia por ser los protagonistas del tiroteo más famoso de la historia, suceso que seguramente más veces ha sido llevado al cine.

Los motivos de tan legendario duelo son confusos, si podemos decir que los Earp y el mismo Holliday eran bronquistas y no rehuían el conflicto, escudándose en la placa de sheriff.

El incidente clave para que ocurriese el suceso fue un robo de la diligencia en marzo de 1881, en la que murieron dos personas y el principal sospechoso escapó más tarde de la cárcel. Wyatt Earp, que se presentaba para sheriff del condado de Cochise contra el titular Johnny Behan, su rival, intentó forzar a Ike Clanton para que le ayudase a arrestar a algunos hombres acusados de robo. Sin embargo, él no aceptó el trato y la hostilidad entre los Earp y los Clanton aumentó. Ello desembocaría en el Ok Corral, donde se enfrentarían los hermanos Earp, más un Holliday en un estado de salud terminal, contra los hermanos Clanton, los McLaury y Billy Claiborne. El tiroteo comenzó sobre las 14:30 del miércoles 26 de octubre de 1881, en un solar desocupado, detrás del corral, en Tombstone, Arizona. Como anécdota decir que se realizaron treinta disparos en treinta segundos. Virgil y Morgan Earp fueron heridos de gravedad, Holliday recibió heridas menores. Wyatt resultó el único que no fue herido. Billy Clanton y Tom McLaury, ambos del otro bando, cayeron muertos y Ike Clanton y Claiborne huyeron del enfrentamiento.

Los Earp y Holliday fueron acusados de asesinato, pero en la audiencia preliminar el juez de paz determinó que no había pruebas y quedaron libres. Tras la audiencia, el hermano de Wyatt, Morgan, fue asesinado y Virgil fue herido, perdiendo su brazo izquierdo.

Tras estos acontecimientos, Doc Holliday acompañó a Wyatt, a una vendetta forjada a plomo, matando a los responsables. Al finalizar esta venganza, Wyatt y Doc se separaron. Doc se retiraría muy enfermo a un sanatorio donde la tuberculosis se lo llevó en noviembre de 1887. (Curioso el epitafio de su lápida, donde se hace alusión a que ningún pistolero se lo pudo llevar a la tumba).

Su íntimo amigo Wyatt dijo de Holliday en sus memorias:

“Nadie se quería enfrentar a Doc a un duelo de pistolas, puesto que era un hombre que nada tenía que perder”.

Anuncios

4 pensamientos en “"Una leyenda del oeste americano: Doc Holliday"”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s